trayecto y encrucijada

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Estamos entre un trayecto y una encrucijada. Es que ha dicho, que en un futuro seremos los que hacia 2020, soportamos una pandemia de una expansión inusitada. Como ha dicho Marie Helene Brouse, cuando aún no hemos pasado siquiera del instante de la mirada, es muy improbable que podamos atravesar el tiempo del comprender. Querer ir por encima de esos tiempos que aprendimos con Lacan, no sería prudente. Pero me sostendré para lo que quiero decir en la diferencia que propone Miquel Bassols: no se puede confundir el virus y su real legal que la ciencia intenta leer para reducir -eso esperamos- del real sin ley que ha irrumpido en la vida. Nuestra vida, que es un trayecto que se entreteje con las encrucijadas, ha encontrado, anticipadamente la interrupción del sentido –inventado, impuestos, religioso, o lo que quieran-. No parece que queden demasiadas opciones que ser dóciles.

He recordado una referencia de Miller en el Hueso de un Análisis. Recuerda a un poeta brasilero, Carlos Drummond de Andrade y un poema en particular: En medio del camino 

En medio del camino había una piedra
había una piedra en medio del camino
había una piedra
en medio del camino había una piedra.

Nunca me olvidaré de ese acontecimiento
en la vida de mis retinas tan fatigadas.
Nunca me olvidaré de que en medio del camino
había una piedra
había una piedra en medio del camino
en medio del camino había una piedra.

Nunca me olvidaré, nunca me olvidaré…, como una letanía, una oración laica; aunque prefiera exactamente lo contrario. Y no pueda dejar de tener añoranzas por una vida que ya no está. En el medio del camino, esta piedra. 

A veces he pensado que sería mejor callar… “de lo que no se puede hablar mejor callar”, leemos en final del Tractatus Logico-Philosophicus. A un parloteo infernal desde las cifras de infectado y muertos hasta el fin o no del capitalismo, etc., en el que quedamos intoxicados de sentidos, mejor callar… ¿no sería un buen lugar para los psicoanalistas? Que los religiosos se encarguen de esa producción de la que nos llevan ventajas.  Y que los psicoanalistas hagan el suyo, como lo enseñó Lacan, un “saber hacer con lo real”, ese, sin ley. ¿Por qué medios? Es una discusión menor, el psicoanálisis siempre tiene que estar en el deber de probarse…