‘REVELACIÓN DE UN MUNDO’, DE CLARICE LISPECTOR
por Lucas Simó

En esta ocasión, me excedo porque lo que les recomiendo no es un libro, es un mundo donde sus páginas son una invitación sin retorno a un universo construido en el borde entre lo real y lo equívoco, donde se revela el misterio inacabable de lo cotidiano y de la melancolía de nuestra existencia de siempre. La sustancia no es otra que la transparencia de una mirada poética capaz de enfrentar las miserias de la rutina, del sentido común y del desasosiego a través de la imaginación y de un humor corrosivo que deja tan boquiabierto como extasiado a quien se aproxima a este libro.

Importa poco saber si nos empapamos el alma con historias, relatos o crónicas, sin duda el universo de las definiciones se aviene mal con el mundo de fantasmas, revelaciones y ensueños que Lispector es capaz de suscitar. Ninguna clasificación puede nombrar aquello indecible que habita su escritura tanto como su ser, que bien podríamos pensar como inatrapable.

Con esta obra se nos abren las puertas a su insondable mundo poético y creativo, mezclando la realidad cotidiana con la más onírica de las contemplaciones. Uno acaba sucumbiendo de inmediato al impacto formidable que causa, por ejemplo, una aseveración existencial “por una fracción de segundos nos vemos como un objeto a observar. A esto lo llamarían tal vez narcisismo, pero yo llamaría: alegría de ser”. Advirtiéndonos quizá de lo inútil y perecedera que resulta nuestra manía de pensar las cosas.

Clarice, fue capaz de crear un mundo y de revelarlo, tan propio como universal, que se descubre a cada paso, en cada línea, en cada soplo literario.

Si la primavera ya se anuncia, sería oportuno florecer con su lectura, rebelarse contra el sueño para despertar con revelaciones.