LA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA DEL PSICOANÁLISIS EN ARGENTINA
por Eugenia González

Desde sus inicios, la formación psicoanalítica a nivel mundial se ha desarrollado tradicionalmente en asociaciones e instituciones privadas, creadas especialmente para tal fin. Ahora bien, para el caso argentino, ha adquirido relevancia la amplia magnitud de la enseñanza del Psicoanálisis en el ámbito universitario. Ésta ha tenido lugar de forma extendida en carreras de Psicología públicas y privadas.

La enseñanza universitaria del Psicoanálisis en las carreras de Psicología reviste numerosas tensiones, que se remiten a la vinculación en primer lugar, entre el Psicoanálisis y la Psicología y, en segundo lugar, entre el Psicoanálisis y la Universidad. Aquí mencionaré sólo algunas de las posiciones principales en torno a la expansión del Psicoanálisis en el ámbito académico, para luego abrir la discusión sobre lo acontecido en el caso argentino.

Inicialmente fue Sigmund Freud quien valoró los espacios universitarios como sedes de desarrollo del Psicoanálisis. En ¿Debe enseñarse el psicoanálisis en la Universidad?, Freud destacó la importancia de la incorporación del Psicoanálisis a la enseñanza universitaria, a la que calificó como una “satisfacción moral” (1919, p. 169). Empero, también afirmó que la enseñanza universitaria es prescindible para la formación de los psicoanalistas (Freud, 1919), cuyos requisitos consisten en el propio análisis y la supervisión.

Posteriormente, Jacques Lacan planteó -ante la pregunta sobre por qué los alumnos no pueden convertirse en psicoanalistas al final de la enseñanza que reciben, que el Psicoanálisis “es algo que no se transmite como cualquier otro saber” (1969, p.212). Sostuvo que la Universidad pretende difundir un saber completo en términos de conocimiento universal, mientras que el Psicoanálisis supone una práctica de lo singular, orientada a un descentramiento del conocimiento, no lineal ni acumulativo (1969).

En esa misma línea, Jacques-Alain Miller afirmó que “En la Universidad se enseña en nombre de un saber […] En el Psicoanálisis […] el sujeto que habla está desligado del imperativo de saber lo que dice, donde, al contrario, está invitado a excluirse de saber” (1997, p. 116). En resumidas cuentas, el Psicoanálisis de orientación lacaniana entiende que puede haber enseñanza sin transmisión y transmisión más allá de la enseñanza.

En una investigación reciente, interrogué a psicoanalistas que se desempeñan como profesores universitarios de carreras de Psicología de todo el país. Allí observé que estxs consultadxs de doble filiación, psicoanalítica y universitaria, apelaban a distintas argumentaciones a la hora de referirse a su trabajo como docentes de contenidos psicoanalíticos en aulas universitarias. Por un lado, casi la mitad de ellos sostuvo que las funciones de psicoanalista y de docente se desempeñan con independencia de la otra, por lo que no reconocieron conflictos entre éstas. En igual proporción, otro grupo afirmó que ambas funciones se vinculan retroalimentándose, de forma satisfactoria, omitiendo la apelación a cualquier posible tensión. Por último, sólo un pequeño porcentaje de estos consultadxs reconoció las complejidades y dificultades, tanto institucionales como epistemológicas, que existen entre ambas funciones, algunas de ellas ya mencionadas en los párrafos anteriores.

Aproximándome a una lectura sociológica de las prácticas de esos consultadxs, y siguiendo al sociólogo francés Pierre Bourdieu, entiendo que éstxs son agentes que ocupan distintas posiciones, dentro de un campo de disputas, donde median intereses. De esta manera, observo que, la omisión de las tensiones entre Psicoanálisis y Universidad por parte de la gran mayoría de ellos, puede formar parte de estrategias de permanencia y crecimiento dentro del campo “psi”.

Sin pretender clausurar aquí los debates existentes entre Psicoanálisis e instituciones universitarias, más bien, con ánimo de vitalizar las discusiones en este sentido, he observado, entonces, que en Argentina muchxs responsables de la enseñanza universitaria del Psicoanálisis, no reconocen la existencia de ningún tipo de “problema”. Estxs docentes-psicoanalistas más bien sostienen: o que son temas separados, “sin injerencia el uno con el otro”; o que constituyen ámbitos en diálogo, “sin inconvenientes”.

Considerando las diversas complejidades que reviste el encuentro entre Psicoanálisis y Universidad, nos cabe a lxs investigadores continuar indagando en las condiciones efectivas en las que se produce, y las características que conlleva, un fenómeno que no está exento de conflictos y que a la vez tampoco debemos considerar “natural”, como es la amplia y extendida enseñanza del Psicoanálisis en las carreras universitarias de Psicología de todo el país.

 

 

 

EUGENIA GONZÁLEZ

Licenciada en Ciencia Política, Magister en Psicoanálisis y Doctora en Psicología.

(Me)Hago muchas preguntas, siempre.

Fan de la Política (la veo en todas partes).

Mi análisis me cambió la vida.