Intoxicados de sentido

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Intoxicados de sentido

En su conferencia denominada Una fantasía (2004, Bahia ,Brasil) dice Miller: “en el régimen del discurso amo…los significantes amo ya no logran hacer existir la relación sexual”. En relación a este  recorte resonó en mi la intoxicación de sentido disparada por los medios de comunicación que imponen significantes amo, los que se repiten día a día tras el encuentro con la pandemia declarada por la OMS en relación al covid-19

Los significantes pandemia y covid-19; ambos nombrados por del discurso médico-científico generan una creencia de un saber sobre lo que está sucediendo. Por un lado Miquel Bassols se refiere al virus como un Real con ley y cuyas leyes aún no se conocen y por otro lado la pandemia y sus efectos, como real sin ley. El discurso médico-científico intenta hacer de lo desconocido algo conocido o al menos nombrable y eso ayuda a no vérselas con un real que nos enfrentaría con la angustia. Esto también se observa en relación por ejemplo a los hábitos que hay que cumplir durante la cuarentena, observando en los medios de comunicación infinidad de notas sobre la importancia se sostener cierta ¨productividad¨, vestirse, bañarse, hacer ejercicios, lavarse las manos, usar tapabocas, respetar horarios de comidas, al igual que significantes que se convierten cercanos como grupo de riesgo o patología previas etc. Esto mantiene cierta distancia con este real, sosteniendo un saber científico blindado y sin fisuras. Se transmite que si se sale de su casa con ciertos cuidados, lava sus manos, usa tapa bocas,  tiene menos de 60 años etc se encuentra a salvo del virus. Pero desde nuestro discurso estamos advertidos de las contingencias y de pronto leemos en los medios que en París murió una chica de 15 años por covid-19 o en Mendoza un hombre de 44 años falleció por el mismo virus y sin patología previas. Lo que nos enfrenta con lo real, con la no relación sexual, con un tropiezo del discurso científico- médico y de la intoxicación de sentido de la que se era parte.

 El saber científico se ve agujereado en este caso por caso, desaparece el “para todos”. Por lo tanto pasaríamos a interrogarnos como este hecho impacta en cada sujeto, lo divide y  lo enfrente con un real. Este “UN” marca lo singular que puede ser para cada sujeto esta situación, para algunos el confinamiento, para otros la noticia de las muertes de menores de 60, no poder acceder a sustancias, no poder acceder a alimentos, convivencia o distanciamiento con su pareja  o cualquier punto que pueda llevar a cada sujeto a enfrentar lo particular y contingente de esta situación. Hoy el psicoanálisis está convocado a no quedar intoxicado de sentido para que su práctica pueda seguir trabajando con el real que cada sujeto enfrenta  y al mismo tiempo cada analista cuidándose de comprender en esta situación tan fecunda al sentido.

 Del sueño de quedarse en casa al despertar por quedarse en casa.