instante

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Toda su vida transcurrió, entre un dormir y un despertar,  esos momentos fulgurantes que sólo atesoramos en pequeños retazos, algunos deshilachados y descoloridos y otros de una contundencia inimaginable, donde las palabras resuenan, haciéndonos vibrar, cuando alcanzan el umbral de eso que algunos llaman conciencia.

Instante podría ser sinónimo de felicidad, pero también de la más profunda desazón. Así fue el momento que en se conocieron, luces y sombras, al unísono, trazando una huella, por la que se bordea, por la que se vuelve, cada vez que retornan los ecos de decires lejanos, y que las imágenes de una ficción invaden los recuerdos, vacío y plenitud, se tejen en un relato, que se esfuerza por hacer realidad aquel imposible, que comienza y termina con cada despertar.