Hipertexto. Anagrama. El sueño de quedarse en casa

INSTRUCCIONES DE USO

1-  Toque con la mano que más le agrade, oprimiendo la palabra con el dedo que le plazca.

2- Lea atentamente cada pantalla. 

3- Elija de entre las palabras coloreadas la que le resuene, la que se/le cante.  Posicione el mousse o dedo sobre ella y clickee.

4- Si se desorienta, pierde, cae en el agujero, o quiere volver atrás apriete la flechita. Si quiere volver a la primer pantalla apriete la casita.

5- Si el texto no corre, si no se le ocurre nada, apriete al lado de la casita.

6- Asocie libremente y condimente a gusto.

 

 

Nosotra/os vivimos en un sueño a modo de anagrama.

Un anagrama, en la escritura,  consistiría en una recolección selectiva que como valor añadido se superpondría a la recolección habitual, y sin interferir con ella, la enriquece con resonancias y la llena de peso mítico. Estas resonancias sancionan y refuerzan el tema del relato.

En la música, tenemos la fuga, que es una pieza musical que se basa en un tema que se va tocando en distintas voces y en distintos tonos, y a veces, a diferentes velocidades o con intervalos tonales invertidos o de atrás para adelante. La marca que caracteriza a una fuga es la manera como empieza: con una sola voz que canta su tema. Entra luego una segunda voz que comienza a cuatro tonos por encima o por debajo de donde ha comenzado la primera. Mientras tanto, la primera prosigue su camino cantando el contratema o contra sujeto, contrapelo, contra sonido, etc, etc  un tema secundario, destinado a suministrarle contrastes rítmicos, armónicos o melódicos al tema. Cada una de las voces va entrando y canta el tema, acompañada por el contrasujeto.

La analogía de la palabra-tema con una fuga resalta en la particularidad de un tema que se repite en el despliegue de un texto o pieza musical y que se arma en función del diálogo de varias voces. Lo que las diferencia es que la palabra-tema nunca se expone como el tema de la fuga, sino que hay que deducirla de una lectura atenta a los posibles encadenamientos entre fonemas espaciados.

Entonces el anagrama debe ser entendido como una polifonía.

El sueño, a modo de anagrama, aparece como un resultado de un cifrado que ocurre en el pasaje del goce pulsional, lo que no se simboliza, al inconsciente.

Sabemos con el trabajo de Lacan hacia su última enseñanza,  que el acento no está en el desciframiento del sueño como lo que busca revelar los caminos oscuros del inconsciente , sino que la vertiente real del sueño toma su preponderancia.

“no se despierta jamás del sueño” dice Lacan.

Y de golpe lo real se presentifica, como un virus contagioso que vuela por el aire mundial, y parece que nos despertará del ¿sueño de quedarse en casa?