ph: Romi Abel (@romiabelph)

Hay algo que sacude a las mujeres
por Rita Saposnik

Un tema clave para el psicoanálisis ha sido desde siempre la cuestión de la sexualidad femenina.  Siguiendo los diversos desarrollos tanto en  Freud como  en Lacan, nos encontramos con la evidencia de un marcado interés en tratar de poder circunscribir y dar cuenta sobre lo femenino, las mujeres y sus goces.

Freud en diferentes artículos aborda la cuestión de la sexualidad y en lo que respecta a la feminidad, nos habla de ese “continente oscuro”. Podemos decir que respecto al universo de lo femenino  siempre algo se  escapa, es difícil de localizar. A través de ese largo recorrido, en el artículo “La organización genital infantil” Freud produce una profunda torsión,  aquí plantea una serie de modificaciones: del primado genital pasa al primado del falo para ambos sexos, por lo tanto el falo se constituye como símbolo por oposición a una falta, distinguiendo al órgano real  del falo, es así que el complejo de castración toma todo su significado a partir del primado del falo.

“No hay relación sexual”-“La mujer no existe”

A partir de la  afirmación del “no hay relación sexual” en el ser hablante no hay simetría, ni complementariedad, entre los sexos. Podemos decir dos extraños. Tampoco no hay  el universal femenino que pueda hacer existir a La mujer, “lo universal solo hace surgir para la mujer la función fálica, en la que ella participa, pero ella solo participa queriendo arrebatársela al hombre”2 a falta del significante que nombre a La mujer,  Lacan  lo escribe con mayúscula y tacha el artículo como modo de  representar lo femenino, que  permite no universalizarla. Ella puede experimentar un goce, otro goce que escapa al goce fálico, un goce llamado estrictamente femenino, que la hace no toda. Podemos hablar de un goce de carácter dual.

Es posible plantear el universal de todos los hombres a diferencia del de las mujeres que es un  imposible, sólo es posible el particular de las mujeres. Esta referencia del no toda respecto a la sexuación de las mujeres, está ubicada en relación al falo, lo subrayamos: la mujer es no toda en relación al falo, pero también respecto a su goce.

En el nivel de lo que funciona, a nivel de la función fálica, dice Lacan hay una discordia, en  el hombre hay una relación necesaria a la función fálica, del lado de lado femenino una relación contingente, porque la mujer es no toda.

La distribución sexuada

Desde el punto de vista lógico los términos masculino y femenino no remiten ni al género ni a la biología.

Tanto el hombre como las mujeres pueden colocarse de un lado o del otro. Ser macho no obliga a tener que colocarse del lado “para todo x fhi de x”, uno puede colocarse del lado del no todo.

Lacan desde el comienzo afirmó que se trata de una cuestión de semblante, que es el que está en posición de dominio. Los órganos no son los que funcionan en la sexuación como referencia, están sometidos al semblante y a una lógica de la función fálica, es decir la castración, la castración del lenguaje y de los efectos del lenguaje y de las palabras en el cuerpo.

El  padre como excepción produce el no todo de la mujer, en relación a la función fálica, que no significa por ello que la niegue, como consecuencia falta el límite que permita hablar de todas las mujeres, en su lugar se deberá contar una por una, al no estar la mujer esencialmente ligada a la castración, produce que el acceso a la mujer sea posible en su indeterminación. Lacan utiliza del lado femenino de las fórmulas de la sexuación los términos de “división”, “exceso”, “ilimitada”, es decir en el centro de  la función fálica, o en su ausencia (La mujer no existe).

Consideraciones relativas a la maternidad

Freud ubica a la maternidad en “Nuevas Conferencias de introducción al psicoanálisis”, en la  conferencia Nro:33 llamada “La feminidad” como una de las tres posibles salidas frente  a este tema de la feminidad y al límite fálico la sustitución del  niño por el pene, la envidia del pene deja huellas imborrables en su desarrollo. Silvia Ons en su libro “El sexo del síntoma”, nos platea un aporte que me resulta esclarecedor: si acceder a la maternidad es la alternativa valorada en términos de conseguir el falo, ¿qué hace que Freud lo pueda plantear como una de las soluciones posibles?¿ ser madre alcanzaría a resolver lo que una mujer desea? , claro que siempre dentro de la lógica fálica,¿ se puede pensar en un más allá en Freud dado que Freud mismo sabe que nunca ha podido resolver el enigma de la sexualidad femenina, hay algo que al permanecer  abierto, no esclarecido de la sexualidad da a pensar, según la autora, que no alcanza como solución?.

En la mujer se trata de la pérdida del objeto, de la pérdida del amor del objeto, dos vertientes: la fálica y otra que va más allá del falo, como exceso, que se orienta a la demanda de amor, esta demanda puede llegar a tener una exigencia ilimitada, que puede llevar al estrago.  Como contrapunto Medea de Eurípides presenta como una mujer verdadera, la  que es capaz de matar a sus hijos cuando Jasón le anuncia que se irá con otra, dejando ver que ella supera a la madre, dejando ver a la “verdadera mujer”
Lacan en el Seminario 20 afirma que la mujer entra en la relación sexual como madre, dado que el goce de la mujer se apoya en un suplir ese no toda. Cito: “Para este goce de ser no toda, es decir que la hace en alguna parte ausente de sí misma, ausente en tanto sujeto, la mujer encontrará el tapón de ese a que será su hijo”4.

De este modo la maternidad se vuelve una forma de suplencia a La mujer que no existe, funcionando como tapón del no toda. Desde la posición de no toda, La mujer vehiculiza en la maternidad algo de un goce suplementario.

Así como no es posible el universal de Las mujeres, tampoco es posible situar el universal madre, del todo madre. Ubicada en términos de suplencia, se tratará de que La mujer no quede tapada por la madre.

Woody Allen: “Madre hay una sola, menos mal, porque si no estaríamos todos en un hospital psiquiátrico”

Las estructuras de parentesco tal como las conocíamos han cambiado, conviven modos tradicionales, junto a cambios extremos: madres de género hombre, dos madres, dos padres, el término parents introduce un infinito.

Este término, extraen lo singular de los significantes padre – madre, para designar tanto a  madre como padre, es la época la que produce un vaciamiento sobre la madre, sobre la familia, sobre el padre y las funciones, ¿Qué queda entonces?

Marie Helene Brousse llega a una conclusión que hay que considerar,  lo que denomina es “un nuevo orden de hierro que ha abolido a los padres, ha terminado con las madres, el discurso de la época vació a la madre de la familia en favor del parent- solo de un hijo – solo.

¿A dónde iremos a parar?, ¿Qué consecuencias podemos esperar, en la dimensión  de la primacía del Uno solo en la dimensión de lo real

 

 

Referencias Bibliográficas:

1 Lacan J..Seminario 20 Ediciones Paidos –1992pag 90

2 Lacan JSeminario 19 Ediciones Paidos   – 2012 pag101

3 LacanJ. Seminario 19 Ediciones Paidos – 2012 pag102

4 Lacan. J. Seminario 20 Ediciones Paidós – 1992. Pag 47

Tendlarz, Silvia E. Las Mujeres y sus Goces Colección Diva-2013

Ons, Silvia El sexo del síntom Editorial Grama 2020

Brouse, Marie-Helene-Modos de gozar en femenino-Editorial grama 2020

 

 

Rita Saposnik

AP de la EOL y la AMP.
Miembro de ACEP