DERIVAS DE LA INDUSTRIOSA HISTERIA: LA PRESENTACIÓN DE ENFERMOS EN LOS EFECTOS DE CONTROL
por Gastón Cottino

Parto de una simple premisa, suerte de indicación que da Lacan a la altura de Seminario 17 por la cual el sujeto histérico hace trabajar al amo, en posición de S1; posición de la cual el analista se debe mantener a distancia para que el que trabaje sea el inconsciente.

Sin embargo considero que hay pensar especialmente esta indicación desde el dispositivo de presentación de enfermos, ya que en este el analista orienta su escucha con preguntas, al modo de las entrevistas. Lo cual contribuye a las intervenciones y sus efectos, tal como se construye con el auditorio o como puede ser investigado, más adelante, junto al equipo tratante.

La propuesta de este breve desarrollo es pensar los efectos de formación que puedan advenir desde la posición del analista en el dispositivo, desde esa parte que pone al analista en el banquillo, a partir de los efectos de control.

Hace varios años, en épocas de residente, justamente en un control, se me permitió ubicar cómo un modo de entrevistar muy industrioso de mi parte había contribuido a una desestabilización de un sujeto. Aquellas indagaciones buscaban emular a las presentaciones de enfermos, las cuales estudiaba con entusiasmo; me interesaba especialmente en el modo en que Clérambault encontraba ese fenómeno mínimo, el automatismo mental.  Ese afán de émulo me llevó a perseguir en ese caso las, por entonces, inhallables coordenadas de un primer desencadenamiento.

Años más tarde, otro control. Esta vez llevé a un sujeto cuya libido retornaba a su yo, y no al objeto, tal como Freud lo indica en “Introducción del Narcisismo”, al modo de la esquizofrenia simple. Pero ahora el control fue en la dirección contraria, dejando abierta la posibilidad de que la sesión tuviera el estilo de la presentación de enfermos, al menos en cuanto a dar con el fenómeno y su estructura, con el arreglo, o más sencillamente con aquello que no había que tocar para no producir un desencadenamiento.

Por un lado, la precipitación de la posición del analista, industrioso, había tocado un real forclusivo; y por otro, un poco más de esa posición, con la debida prudencia, podía permitir una mejor lectura de lo real en juego.

Contraste en los efectos de control, que son uno por uno, caso por caso y vez por vez, para que algo de la posición del analista en el dispositivo de presentación de enfermos tenga resonancias en aquel otro dispositivo, en ese cuyo rumbo está orientado por el deseo del analista y su formación.

 

GASTON COTTINO

Analista practicante de la EOL y la AMP.

Acepté escribir sin saber qué iba a decir, al poco tiempo se me vino lo que leerán; un pequeño vacío que fue ocasión para un detalle de formación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *