Conversando con Joana Ortega, artista visual y textil
por Ivana Fuentes y Soledad Calderón

Mirando tu obra, sobre todo Arcoiris y lo que se dice sobre ella Matias Gorordo,

«La obra de Joa Ortega se inspira en el concepto de Cosplay  japonés, que modifica y resignifica la práctica del disfraz, y en el fenómeno óptico del arcoíris como una metáfora de la transformación del cuerpo. Presenta un conjunto escultórico compuesto por siete trajes y un video performance que reflexiona acerca de la «moda», de la interpretación de roles que habilita el disfraz y de las convenciones sociales de la vestimenta y los cuerpos.


Pensábamos la relación de tu obra, con la vestimenta, la costura, lo femenino, como desde otro lugar. Se nos viene a la mente esto tan importante del  oficio de coser, y vos pudiendo resignificarlo y posibilitar un salto hacia otro estatuto: objeto arte.

Nos interesa saber cómo fueron los pasajes del oficio al arte, y  al revés, pensar el arte desde la confección de vestimenta. Bueno, te escuchamos!

Yo aprendo a coser a los 7 años, siempre me gustó, mi mamá cosía, mi tía cosía, me enseñaron a coser a mano. Me encantaba lo manual, sabía que iba a estudiar arte, pintaba, bordaba y a los 9 aprendí a usar la máquina de coser. Este oficio es como una tradición familiar si se quiere.

En la adolescencia quedó medio sepultado, fui all colegio de Bellas Artes y al salir comienzo en la universidad a estudiar artes visuales. A los 20 años inicio en el mundo del trabajo, era la época del 2002, 2003 y como era bastante tímida no me veía trabajando de moza por ejemplo. Me contactan para hacer la vestimenta de una obra de teatro muy simple, me animé y mi mamá me ayudó a manejar la moldería. Y así  empecé, me llamaban de obras de teatros independientes. Entonces sigo por la vía de la costura para sustentarme.

En el 2012 hay un quiebre fundamental, me doy cuenta que lo que estoy haciendo está buenísimo, pero no era mi obra, estaba como relegada. De la facu me recibo con la técnica de pintura, y ví que no estaba produciendo nada propio.

En ese año me convocan de una galería independiente “Costado Galería” para una muestra con una artista de Bs As. Diana Aisenberg,  también docente. Me identifico bastante con ella, porque la docencia es muy importante en mi vida. Ella viene a la provincia a hacer una clínica en la montaña, para luego terminar con una muestra de esa producción, trabajamos sobre el autorretrato.

El autorretrato tenía que ser tridimensional, y a mí nunca me gustó nunca la escultura porque eran materiales con los que no me encontraba… y dije bueno, voy a hacer una muñeca de trapo, básico… y dije no!, ¿por qué no voy más allá? Si tengo conocimiento de la costura, la moldería y mi otro conocimiento desde lo plástico ¿por qué no aprovecharlo?. Saqué un molde de mi cuerpo e hice un autorretrato de mi tamaño en lienzo.

En la sala de exposición  colgué la escultura en posición vertical con montañas detrás. Ahí me cayó la ficha de lo que me costaba tanto conectar, en el arte textil se  fusiona el oficio de la costura y el arte.

La ropa para mi es una obra de arte, en donde el cuerpo es el soporte de ese objeto, como que en algún punto te completa. Soy muy observadora, presto atención a cómo se visten las personas, si le dan o no importancia, por qué elige ciertos colores, peinarse de tal manera, los objetos que porta, es decir lo que completa el mundo de ese ser viviente. Ahí empecé a decir, esta soy yo, esta es mi obra, el arte textil con el cuerpo como soporte de obra. Esa obra puede ser una vestimenta, una prenda cotidiana como un jean o estrafalaria,llamativa

Este sería el rasgo singular de tu arte, está el cuerpo ahí y no está a la vez. Está como vacío y como soporte de lo que hay. Y las prendas son usadas por vos además ¿no?

¿Cómo pensás el tema de la dimensión de los objetos de tu obra… porque son grandes?

Los objetos en general parten de la medida de mi cuerpo, ahora que lo pienso, viene de ese primer autorretrato que hice, parto de mi propia medida. Mi centímetro es mi cuerpo. Las piezas tienen una estructura blanda y rellena. Me gusta el volumen.


Como infladito, ¿qué tiene que ver eso con vos?

Esta es una capa… el tema era la máscara y jugábamos con el concepto de lo que devela o lo que oculta la máscara. El que se la pone sabemos que está contemplando pero no sabemos qué es.

Trabajo con el concepto de cuerpo presente y ausente, cuando vestimos la prenda el cuerpo está ahí viviéndola, pero cuando el cuerpo no está esto tiene su personalidad y su propio peso, no es una simple remera.

No es un simple accesorio

Tiene una fuerza, impronta y consistencia que en otro ámbito funciona más allá del cuerpo, tiene su propia vida fuera del cuerpo, podría ser como una extensión de mi. Esta prenda la usó Agustina Bécares en un videoclip y fue como protagonista. Nosotros le decíamos la presencia, cuando ella se ponía esto no era Agustina.

Este año estoy trabajando para otra cantante, Violeta Trujillo, y cuando se puso el traje en proceso, se le iluminó la cara y me dijo “me siento empoderada”, y dije, guau! qué loco, ya me había pasado con Agustina y otras personas, hay algo de una transmisión de poder, energía, a otro. Es la fuerza que pongo cuando estoy creando indudablemente.

¿Cómo empieza el proceso creativo?

Empieza en el papel, en bocetos y cuando paso ese momento viene la confección. Medio como que estoy en una, un estado medio…

Onírico…

Claro y cuando se desprende de mí, el otro puede  sentir esa fuerza. es un poco mi línea de investigación:  del cuerpo como soporte del textil, como obra de arte y como un objeto que trasciende al cuerpo y a la vida. Porque después lo puede usar quien sea y vaya a saber qué siente. Es lo mismo que contemplar una pintura.

Es como si se ajustara a quien la porta, porque pensaba esto que decías de ser tu propio centímetro, pero no se trata de traspasar tu lógica al otro, sino como que quien la viste la ajusta a su propia dimensión. Si no te cabría a vos solamente.

Arcoíris por ejemplo que hice en 2019 está muy focalizada en mí, es una obra performática que tiene que ver con los 7 colores del arcoíris y la fuerza natural, y por otro lado, lo que significa como concepto: los colores.

Bueno esa obra es un conjunto, un combo y mucha gente me la ha pedido,  comprarlas por separado, por ejemplo y no es una obra, es un proceso cerrado. Fui  más celosa, es mío. Cuando se reactive la ideas es mostrarla, que salga afuera.

Me pasó en un conversatorio que di en un instituto de diseño de Indumentaria en donde  no tienen una visión artística sino más bien comercial  y vieron mi obra. Lo primero que dijeron fue como, ah! vas a lanzar un diseño de zapatillas de colores y cuando les empiezo a contar todo mi viaje de arcoíris, pudieron ver que hay otras maneras de vincular la indumentaria a algo más profundo como puede ser el arte.

Estamos acá un poco porque justamente rompes con esa línea… de una presencia que no es fácilmente asimilable a lo que se muestra, lo que hay, que es lo que ellos venían a buscar.

Claro, ellos venían a ver una colección de moda.

Pero tampoco asimilás en ese caso tu obra a lo artístico, porque no lo vendiste. Esa colección no se asimila para ningún lado.

Fue muy raro porque después de eso me gano una beca del Fondo Nacional de las Artes, hago una propuesta, compré los materiales, pandemia y me bloqueé, no volví a producir. Recién ahora estoy volviendo a conectar. Ahora también me encuentro produciendo textil para otros, que hacía un montón no lo hacía.

¿Otros artistas?

Sí, pero no deja de ser mi arte, por ahí decía, no!, son encargos y este año me cayó la ficha: “No son encargos!”.

Tenés cierta impronta y por ello acuden a vos

La obra no existe sin el espectador porque es donde se cierra ese ciclo. Si bien Arcoíris es muy mía, muchos flasharon. Vuelve eso.

Arcoíris tiene algo de ese autorretrato de tus inicios.

(vemos en las paredes de su taller  que hay obras, grabados, bocetos, nos muestra una estampa digital con motivos de jarilla que luego estampó en un acolchado)

Me gusta esto de lo cotidiano.

Pensaba que las cosas tienen cierto uso universal, por ejemplo el acolchado, pero en este caso tiene una marca única, singular, que es ese dibujo tuyo, que si no me equivoco es una jarilla

Si la flor de la jarilla.

El Arte como forma de expresión universal rescatando también singularidades del entorno, porque es algo re autóctono. ¿Y por qué un acolchado?

No sé, se me ocurrió.

Por que tiene volumen tal vez…

Si es gordito, cotidiano, con contundencia, quería una estampa mía, nuestra, fui al pedemonte, busqué ramitas, me puse a dibujar, hago procesos largos de investigación.

Todo parte de una medida, deseo, estampa tuya y luego eso trasciende…se universaliza en algún punto, no es más tuya, y el otro puede portarla, nos parece muy interesante ese concepto de la trascendencia.

Es un intento de completar la obra con el espectador, el uso por supuesto, pero también con cierta bajada, siempre digo que no me gusta hacer arte para mis compañeros de la facultad y colegas.

Para pocos?

Si, el circuito de teóricos, galeristas y de Bs. As. Y ese caminito de acá a afuera. Galerías que solo entran artistas, no entra “Cacho”.

Por eso me parece interesante lo que decís en IG, que el arte tiene que ser popular.

Si, y por eso también el tema de la vestimenta, qué más popular que eso.

Accesible a todos.

Si, si, pero  podes llegar a captar otro concepto también, o solo ves una capa, camperas, zapatillas de colores lindas, y para mí con eso ya es suficiente.

Es ese punto donde no podes dirigir lo que el otro mira, pero algo comunica. Otra de las cosas que decis…

Siempre el arte comunica, para eso existe y así nació. Pienso qué interesante sería poder acceder a un elemento cotidiano bello, creado por un artista, con una idea.

¿Esa sería un poco tu marca singular dentro de lo que es el arte visual y dentro de lo que es el arte visual textil?

Yo creo que sí y también a mí me gusta hablar de soporte, el soporte va cambiando. Como el trabajo que hago para audiovisuales.

De hecho también intervenías pelucas no?

Trabajo bastante para teatro, y es trabajo pero también es obra. Yo estoy dando todo.

Claro, ahí encontraste unir las dos cosas…

Claro, y estoy poniendo mi impronta, mi mundo, y ya cuando me llaman por un encargo que pueden hacer cualquier costurera no hago esos trabajos. Lo puedo hacer sí, pero no me interesa. Mi búsqueda va por otro lado.

Cuando te dicen que necesitan transmitir X  concepto, sí.

Claro o cuando te dicen yo pensé en esto, qué me propones. Y así es cómo he encontrado la beta en el cine y la publicidad. Mirá, los personajes tendrían que estar vestidos así porque la situación es esta, y me meto en eso… estoy poniendo mi búsqueda. Soy muy fiel a mis decisiones estéticas o pensamientos de lo que es para mí el arte.

Además no vendés la obra, hasta ese punto decidida…

Puntualmente arcoíris fue así. Vendo obras claro, después las veo y digo buenísimo. Ver la obra en escena  tiene esa magia. A mí me encantaría sola hacer una obra que sean 20 personas vestidas por mí, pero no lo puedo costear.

Pero esa es la manera posible hoy

Claro, la manera por ahora es que me convocan para hacer una obra porque creo que hay una búsqueda que va más allá de una simple confección y selección de vestuario.

En tu obra transmitís algo que a contrapelo de la inconsistencia, el soporte que cobra vida y fuerza propia y  lo hace más allá de la dimensión del cuerpo.

El cuerpo mismo toma una dimensión diferente a partir de tu obra. El cuerpo en tu obra cambia las dimensiones, tiene mucho volumen.

Te modifica, la modificación corporal  llamativa…

Es cómo una mutación.

Cuando hice arcoíris, que el concepto es arcoíris cosplay, lo tomo de la práctica japonesa, que para ellos es «disfrazarse de», una estrella de cine, de un animé, etc. Y yo dije voy a ser un cosplay de arcoíris, y me voy a vestir de amarillo, de azul  ¿Por qué no?

Ser libre, tomar tus decisiones, vestirte como quieras, y no me importa la presión del «qué dirán». El cosplay tiene eso tan naturalizado, que la gente va por la calle como se le da la gana.

Tu obra tendría también ese costado ideológico de ir hacia una apertura mayor, de la libertad y la diversidad como eje.

Sí. Me pasa en la docencia, de encontrarme con nuevos conceptos y nuevas formas de expresión

Ahora es cada vez más común la mezcla del exterior, de la prenda, de la vestimenta, del interior. Siento que estoy como en un momento de la historia donde hay una apertura muy trascendental desde el género que a mí me encanta.

Yo soy super femenina y siempre elijo cosas de minita, desde mis diseños, mis colores, soy re ingenua, más naif. Y de repente ver esto del no género, de la prenda mixta,  es cómo un nuevo mundo. También hay mucho del reciclar, de una conciencia de ya no consumir tanto de una industria textil, de lo seriado que daña tanto,  la textil es la segunda industria más contaminante.

A mí la obra panfletaria no me interesa, pero no creo que mi obra no sea política o no esté dando un mensaje, de hecho cierto tipo de elección de materiales o de formas habla de lo que va pasando y que me despierta e interpela del momento cultural.

El momento cultural es multicolor.

Y asociado a la juventud,  por eso soy docente, me mantengo nutrida. Todos los años  hay algo nuevo que me interpela, y yo me siento una persona de los más abierta. ¿Qué vendrá luego, no?. Y bueno, ni hablar de la pandemia y de todo lo que pasó…

¿Qué te pasó en la pandemia como artista porque vos hablas de un detenimiento del proceso creativo?

En mi caso fue como miedo, ¿tiene sentido esto que estoy haciendo en un momento tan apocalíptico?  No encontraba sentido a la trascendencia de la obra.  Cómo que al inicio decía para qué, si estaba todo cerrado, si nadie mira.

Eso es lo que mencionabas recién, en donde la obra no es sin el retorno de la mirada del otro. Pero este año arrancó a full.

Fue diferente. Esto es así, tenemos que seguir poniendo el cuerpo, haciendo y participando. Se perdió esa cosa tan fresca, pero nos toca reinventarnos, hacer algo diferente.

Muchas Gracias Joa. Un placer conversar con vos.

 

 

Joana Ortega

Artista multifacética amante de las máquinas de coser.
Fiel defensora de la educación pública.
Docente de alma.
En constante aprendizaje de las nuevas generaciones.